Diabetes infantil: ¿Qué consecuencias tiene en la escuela?

Jueves, 2 de Mayo de 2013




Niños en la escuelaDesde el momento en el que diagnostican diabetes infantil a tu hijo hasta que se reincorpora de nuevo a la vida escolar pasa un periodo de tiempo, algunas veces no muy largo, en el que todo es nuevo para la familia. Por un lado, te surgirán dudas de carácter sentimental: “No puede ser, debe haber algún error”. “Seguramente ha sido una cosa pasajera, mi niño se pondrá bien” (incredulidad). “Si no hubiera comido tal o cual cosa…” “Como mi abuela era diabética...” (culpabilidad). “¿Por qué ha tenido que sucedernos a nosotros?”(desesperación). “¿Y ahora qué vamos a hacer?” “¿Cómo vamos a organizarnos?” (se empieza a aceptar la nueva situación). Por otro lado, tendrás que aprender algunas cosas de carácter práctico que hasta ahora ignorabas, como poner inyecciones de insulina tu hijo, realizarle controles de glucemia, interpretarlos, organizar sus comidas, prever su actividad física... Y, además de todo esto, intentar que su vida siga normalmente.

El papel de los maestros y educadores

Para los maestros y educadores la nueva situación de tu hijo también es una novedad y les surgen algunas cuestiones: ¿qué imprevistos tenemos que prever, durante la estancia del niño o joven en la escuela?, ¿debemos supervisar su tratamiento?, ¿puede o no puede, el niño o niña con diabetes, participar de la totalidad de las actividades escolares? ¿y de las extraescolares?, en caso de salidas educativas como excursiones o campamentos ¿qué responsabilidades debemos asumir como educadores?, ¿qué conocimientos debemos adquirir? ¿Quién nos va a dar las pautas que deben seguir en la escuela?
La situación no es en absoluto conflictiva, ni para la familia ni para los maestros, cuando tu hijo o hija es experto de su diabetes. Sin embargo, sí lo es cuando tu niño se enfrenta por primera vez a la escuela después del diagnóstico de su enfermedad. Además, es probable que su maestro nunca haya tenido en su aula a ningún niño con diabetes.

Los profesores deben tener muy en cuenta los aspectos psicológicos. Tienen que estar atentos a las actitudes y a las reacciones, tanto del niño con diabetes como de sus compañeros. Es importante que faciliten la adaptación de todos, pero especialmente tienen que garantizar la adaptación equilibrada del niño con diabetes en el medio escolar y social. Tú deberás garantizar su adaptación equilibrada en el medio familiar.

Es recomendable que tanto profesores como padres evitéis situaciones extremas. Por ejemplo:

  • Que el niño o niña con diabetes infantil se sirva de su enfermedad para evitar actividades que le resulten difíciles o no le gusten.
  • Que el niño o niña con diabetes infantil se retraiga, no participe o se autoexcluya.

Los maestros deben tener cuidado del entorno de tu hijo con diabetes: sus compañeros de clase. Es importante que les facilite información completa acerca de la enfermedad de su compañero y responda a todas sus preguntas. Explicar de manera clara y llana lo que le pasa al compañero que tiene diabetes ayuda a normalizar su curiosidad y a integrar como una rutina más ver que su compañero se realiza controles en sangre, se inyecta insulina, come fuera de horas…

La comunicación con los maestros de tu hijo es fundamental. Todos los educadores que en algún momento tienen a su cargo a tu hijo o hija con diabetes deben estar bien enterados de cuál es la situación: maestros, tutores, los cuidadores del comedor, monitores de tiempo libre, profesor de educación física...
Además, en la escuela tiene que haber información escrita y concreta de qué pautas tienen que seguir los educadores al menos en cinco situaciones diferentes:

  • En el momento del ejercicio físico
  • A la hora de las comidas
  • Si se presenta una hipoglucemia
  • Si el niño debe administrarse insulina durante el horario escolar
  • Si ocurre algo en las actividades extraescolares

No está de más que la escuela conozca el nombre del centro y del equipo sanitario que atiende habitualmente a tu hijo con diabetes, y cómo ponerse en contacto si eventualmente fuera preciso.

Extraído del Boletín Autocontrol es vida nº 16 editado por Bayer Diabetes Care en julio-octubre 2004.









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