¿Cómo se debe adaptar la dieta en niños con diabetes?

Jueves, 15 de Diciembre de 2016

La alimentación equilibrada es un pilar fundamental en la salud de un niño. Este punto cobra todavía mayor importancia si el pequeño tiene diabetes. En este caso, es necesario controlar mucho más sus necesidades calóricas, así como la cantidad y tipo de nutrientes que ingieren. Para ello, lo más recomendable es adaptar la dieta a la edad de cada niño. A continuación, os damos algunos consejos:

Los niños de menos de dos años que viven con diabetes tienen las mismas necesidades alimentarias que el resto de menores y se deben seguir las indicaciones del pediatra en el proceso de introducción de nuevos alimentos. El manejo de la diabetes en niños en esta etapa temprana tiene ciertas dificultades añadidas: suelen tener un apetito más irregular, una mayor facilidad para el vómito y la diarrea y una mayor sensibilidad a la insulina. Además, el ejercicio que realizan es discontinuo, resultando difícil de cuantificar.

Los expertos aseguran que es a partir de los cinco años cuando se debe poner especial énfasis en la alimentación como medida de prevención de complicaciones derivadas de la diabetes, como es el caso de las enfermedades cardiovasculares. Para ello, se deben reducir los alimentos que contienen una elevada cantidad de grasas saturadas así como la cantidad de proteínas. En su lugar, es recomendable que los niños con diabetes ingieran más fibra, ya que esta ayuda a regular los niveles de glucosa y a reducir el colesterol.

Estas recomendaciones son válidas hasta los 15 años en niños y hasta los 10 en niñas, porque a partir de entonces se deberán tener en cuenta aspectos como el nivel y el tipo de actividad física que realizan. Siempre se debe garantizar que el menor sigue una dieta adaptada a sus necesidades, que le garantice el crecimiento que necesita.

Otro aspecto importante es saber distribuir las calorías entre los diferentes tipos de nutrientes de forma equilibrada, la media recomendada es:

  • 50-55% de hidratos de carbono
  • 10-15% de proteínas
  • 30-35% de grasas (menos del 7% pueden ser saturadas)

Los hidratos de carbono juegan un papel clave en la alimentación de los niños con diabetes, por lo que la distribución del resto de nutrientes debe adaptarse a ellos. Para calcular la cantidad de hidratos que debe tomar un menor cada día, se puede utilizar un plan de alimentación por raciones (1 ración de hidratos equivale a 10 gramos de hidratos), calculando siempre el contenido de hidratos de carbono que tiene cada uno de los alimentos. Es también muy importante revisar las etiquetas con información nutricional de los alimentos procesados que vamos a utilizar.

Si los niños comen en el colegio, el menú también debe adaptarse a sus necesidades. Aunque es recomendable no variar en exceso la dieta de los niños con diabetes respecto a la del resto de compañeros, el personal educativo debe informar inmediatamente a los responsables de cocina y comedor para que puedan garantizar que los niños siguen una dieta correcta, siempre siguiendo las indicaciones facilitadas por sus padres y familiares.

El ajuste de insulina va a depender de los valores de glucosa antes de las comidas, del contenido de hidratos de la comida y del ejercicio que vaya a realizar. Es muy importante en la edad pediátrica que dispongan de un medidor de glucosa exacto y preciso que permita ajustar sus dosis de forma adecuada.